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sábado, 31 de enero de 2009

La Tristeza

“Sólo las peores tristezas son las que te enseñan lo que es la verdadera felicidad.”
Cuando la tristeza se apodera de nosotros nos entra ganas de llorar. Podemos desahogarnos escribiendo y recordando cosas que pensamos que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en nosotros.Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a ti.
Las tristezas del alma son las mas difíciles de sanar porque son algo que se levanta con nosotros y también se acuesta en nuestra cama. Siempre que escribimos algo, es para que otra persona nos lea y sienta que necesitamos algo de ellos, quizás una llamada o simplemente unas palabras de aliento.Cuando llegue el día triste, cuando nada salga bien en nuestras vidas, cuando sintamos que sólo hay cabida para la tristeza… recordemos los momentos alegres que también tuvimos, pueden haber muchas razones para sentirnos así.
Saquemos partido a nuestra tristeza, escribamos lo que sea, cualquier cosa, algo que nos trajo mucho dolor, quizás el separarnos de ese ser que un día amamos mucho y hoy nos cuesta olvidar, o quizás la distancia de nuestras familias que están en otros países, o la perdida de un ser amado.
La vida es difícil, nada es fácil, debemos reflexionar qué nos causa tanto dolor. Pero estoy segura que siempre que estamos tristes es porque no estamos al lado de la persona que amamos, o quizás estamos al lado de alguien que no tiene que ver ya con nuestros sueños y no somos capaces de decirle que ya no lo amamos, no tenemos valor para enfrentar esa situación, de allí nace la tristeza de nuestra alma.
No olvidemos que la pena y la tristeza son vacíos de nuestras vidas, algo que queremos y no tenemos, ese algo que nos hace despertar queriendo estar en otro lado y en otro momento. Aunque yo soy una convencida de que la felicidad son pequeños trozos de tiempo que nos regala la vida, que no esa una constante, pero lo que dure es bueno, porque no hay nada más lindo que despertar contenta al lado de la persona que amas, que no existen distancias, no existen problemas…
Y cuando sientas que todo es negro, mira a nuestro Señor, Él te dará las fuerzas que necesitas para sacar la tristeza de tu vida…Tenemos diferentes estados de ánimo cada día, hoy es la tristeza, mañana será la felicidad…Demos gracias por tener un día más para agradecer a Dios por la vida, por ustedes mismas que hacen de este un lugar especial.
Aunque hoy la tristeza se alojó en nuestra vida…Dios es lo único que nos puede sacar de eso y nosotras mismas, que debemos tener la fuerza de querer hacer algo diferente con nuestras vidas.

Palabras más, palabras menos.

Palabras que faltan, palabras que sobran, palabras que hieren, palabras que sanan, ¿Tenemos conciencia del poder de nuestras palabras?
Una sola palabra puede hacerte cambiar el ánimo, puede hacer que tengas más poder, un título es una palabra, una sola palabra mal traducida puede hacer toda una religión esté equivocada o que mueran muchas personas, si usás palabras más complejas "eres más importante que el otro", ¿y por qué esa palabra es más compleja?, ¿por qué una palabra está mal dicha si en mi región, barrio, familia se la pronuncia de esa manera?,
La palabra es el fruto de nuestro pensamiento, de nuestro razonamiento como hombres, es lo que nos hace "inteligentes", lo que nos diferencia de los animales, en el "buen sentido de la palabra"... Así de la misma manera puede alejarnos de la inteligencia, provocar una guerra, muertes, humillación...

¿Y si tenemos un poco más de cuidado cuándo hacemos uso de la palabra?

Corazón De Piedra.

El Egoísmo, una de las enfermedades más grande de un ser. Estos tipos de sentimientos privan a las personas de amar , de sentir, de ser felices.Viven en un mundo cerrado, con los ojos vendados, sin poder ver que están equivocados, sólo conocen la palabra "recibir" y nunca conocen el sentido "de dar para recibir" y a medida que el tiempo pasa se van transformando en personas oscuras, que sólo piensan en si mismo y que sin darse cuenta ellos también enferman a los demás, con el dolor y la indiferencia. Que duro puede ser un corazón y que sordo, como para no sentir la suplica de los que también necesitan de ellos, exigen respeto y ser escuchados y ellos no son capaces ni siquiera de escuchar, no conocen esa palabra, como tampoco conocen el significado, Solidaridad, Empatía, Amor, Cariño y Respeto.Y un día cuando la soledad les visita, se les olvida el porque están así y preguntan "Dios por que a mi"... "Que he hecho para merecer esto?...".No debemos olvidar que a través de nuestro caminar, somos responsables de lo que sembramos, no podemos pedir respuestas, cuando la respuesta esta en nosotros mismos.


Un corazón de piedra es frió e insensible.
Quienes han endurecido sus corazones no se conmueven, todo lo cuestionan y no saben perdonar. Tristemente estas personas nunca llegan a saber lo que es ser amado, porque sus corazones de piedra alejan a los que les rodean.
Son corazones llenos de orgullo, rencor y contienda.
Los corazones de carne son sensibles, tiernos y creen.
Dios quiere corazones que estén llenos de su amor de ese amor sanador que te permite amarle a él sobre todas las cosas…
Que sana tus heridas, mis heridas y permite que nos aprendamos a amar a nosotros mismos.
De ese amor que es tan inmenso, que da para amar a tu prójimo de la misma manera que te amas y aun más, te permite amar hasta a tu enemigo.

Qué Difícil


Qué difícil Señor se torna la vida cuando los días grises hacen que en nuestro interior no reine la paz y el bienestar que viene de Ti.
Qué difícil subir montañas pedregosas que no responden a nuestros ideales y creencias… y aún así seguir subiendo esperando un nuevo amanecer.
Qué difícil cuando parece que la naturaleza se pone en contra, cuando la lluvia, el aire y la tempestad azota nuestro corazón haciéndonos creer que no podemos seguir caminando porque las circunstancias nos lo impiden.
Qué difícil cuando pones alma, corazón y vida en todo aquello que vives y haces… y no recibes el aplauso acogedor y fraterno del arcoiris.
Qué difícil contemplar una flor, sencilla y pequeña, con ojos humildes, ojos que admiren su belleza no sólo por su hermosura sino por la savia que fluye en su interior.
Qué difícil perdonar las huellas que nos dañan, y aún así seguir caminando, siempre caminando… con la esperanza de que esas huellas se difuminen con el paso del tiempo y marquen un sendero claro.
Qué difícil, Señor, vivir en armonía con el hermano, con la vida,… sin tener presente en todo momento el Amor que tú nos invitas a acoger y transmitir.
Tú nos conoces, tu nos alientas, tú nos empujas a avanzar, a luchar, a creer, a vivir desde lo positivo, a perdonar…
Sólo desde ti tiene sentido nuestro proyecto.
Solo por ti el universo gira y acompasa la experiencia de los años con la libertad interior.
Haznos sensibles a tu voz, que sepamos encontrarte en la adversidad, en la frialdad y en todo lo que vivimos con intensidad, con la certeza de que Tú estás presente en todas las situaciones.
Abre nuestros oídos para escucharte, nuestra boca para expresar lo injusto y mueve nuestros pies para recordarnos que Tú y solo Tú eres el centro de nuestra vida.
Encar_AM

Enfermedad del Corazón


“No endurezcáis vuestro corazón” Salmo 95:8
Las compañían farmaceúticas facturan miles de millones de dólares vendiendo medicamentos que evitan el endurecimiento de las arterias, una enfermedad que puede llevar a ataques cardíacos, los cuales matan a miles de personas cada día.
Sin embargo, una enfermedad más grave que el endurecimiento de las arterias, es el endurecimiento del corazón, y ningún medicamento milagroso puede evitarlo. El profeta Zacarías les advirtió a los israelitas acerca de ello. Ellos habían endurecido sus corazones y se negaron a escuchar las palabras del Señor. Los síntomas de esta condición mortal fueron su negativa a ejecutar verdadera justicia y su fracaso en mostrar misericordia y compasión (Zacarías 7:9). Como resultado de ello, el Señor se enfureció y dejó de escucharles (v. 13).
Si bien es importante impedir que se forme una obstrucción en nuestras arterias, aún más importante es impedir que nuestros corazones se vuelvan insensibles a las personas que son importantes para Dios: las viudas, los huérfanos, los extranjeros y los pobres (v. 10).
Es de importancia crucial seguir las órdenes de nuestro doctor para evitar que nuestras arterias se endurezcan. Pero aún más crucial es obedecer a Dios para evitar que nuestros corazones se endurezcan a las necesidades de los demás.
Pídele a Dios que recuerde a alguna persona que necesite la ayuda de alguien con un corazón tierno.
Amar a Cristo es tener compasión por los demás.
http://www.enriquemonterroza.com/

Ante Una Decepcion Fuerte


Cuando sufres una fuerte decepción piensas que no podrás sobrellevarla;
no comes, no duermes, sientes que se destrozan tus nervios y crees que tu mundo se derrumbó.


De pronto, se te ocurre acudir a soluciones artificiales que, en vez de arreglar las cosas, empeoran tu estado nervioso.

Si quieres mejorar, lo primero que debes hacer es negarte a pensar en tu desgracia y comenzar a elaborar una lista de tus necesidades naturales y sobrenaturales, para empezar a entenderlas.

No te quedes mirando las ruinas.
Limpia tu campo para que comiences una nueva construcción, más firme y más hermosa.

Virtud es fortaleza
Ser bueno es: es ser firme en la justicia.

El daño que causa la envidia al envidiado


La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren. Arthur Schopenhauer

Leonardo Da Vinci por su parte comentaba, que en cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia. Miguel de Unamuno opina sobre ella, que La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual La Real Academia Española señala sobre ella que es la tristeza o pesar del bien ajeno y la emulación, deseo de algo que no se posee. Wikipedia al respecto, aporta, que lo que no le agrada al envidioso no es tanto algún objeto en particular que un tercero pueda tener sino la felicidad en ese otro. Entendida de esta manera, es posible concluir que la envidia es la madre del resentimiento, un sentimiento que no busca que a uno le vaya mejor sino que al otro le vaya peor.


La dependencia unidireccional del envidioso respecto del envidiado persiste aún cuando el envidiado haya dejado de existir. Y esta circunstancia -la inexistencia empírica del sujeto envidiado y la persistencia, no obstante, de la envidia respecto de él-descubre el verdadero objeto de la envidia, que no es el bien que posee el envidiado, sino el sujeto que lo posee. El envidioso acude para el ataque a aspectos difícilmente comprobables de la privacidad del envidiado, que contribuirían, de aceptarse, a decrecer la positividad de la imagen que los demás tienen de él (el envidioso tiende a hacerse pasar por el mejor «informado», advirtiendo a veces que «aún sabe más»). Pero adonde realmente dirige el envidioso sus intentos de demolición es a la imagen que los demás, menos informados que él, o más ingenuos, se han construido sobre bases equivocadas. ¿Cómo conseguirlo? Mediante la difamación, originariamente disfamación. En efecto, la fama es el resultado de la imagen. La fama por antonomasia es «buena fama», «buen nombre», «crédito». La difamación es el proceso mediante el cual se logra desacreditar gravemente la buena fama de una persona.


Se nos indica otro aspecto muy importante, cuando se comenta, que realmente el verdadero objeto de la envidia, no está en el bien que el otro posee, sino en el (modo de) ser del envidiado, que lo capacita para el logro de ese bien. Nos aporta José Luís Cano, que la envidia es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea inconscientemente dañar El envidioso es un insatisfecho (ya sea por inmadurez, represión, frustración, etc.) que, a menudo, no sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo (belleza, dinero, éxito, poder, libertad, amor, personalidad, experiencia, felicidad, etc.) que él también desea pero no puede o no quiere desarrollar. Así, en vez de aceptar sus carencias o percatarse de sus deseos y facultades y darles curso, el envidioso odia y desearía destruir a toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en otras palabras, la rabia vengadora del impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es una defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas.

Imposible atravesar la vida sin...


Imposible atravesar la vida

sin que un trabajo salga mal hecho,

sin que una amistad cause decepción,

sin padecer algún quebranto de salud,

sin que un amor nos abandone,

sin que nadie de la familia fallezca,

sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,

sino, cómo se reacciona.

Si te pones a coleccionar heridas

eternamente sangrantes,

vivirás como un pájaro

herido incapaz de volver a volar.


Mirando Las Estrellas


Mirando las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas existe un paraíso.
Mirándolas a ellas descubrí la infinidad de cosas que perdemos.
Ellas que están allá, tan lejos de éste mundo, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros acá, tan llenos de momentos, nos sentimos morir cuando algo se termina.
Mirando las estrellas comprendí el valor que no damos a la vida. Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quiénes somos.
Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo...
La vi volar sin rumbo y la noté perdida. Me di cuenta que a veces no sólo en éste mundo existe soledad... que ellas también la sienten, como cualquier persona, pero al menos siguen brillando, buscando una razón para salir de ella.
En cambio aquí, nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban.
Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega en cualquier momento... que todo se termina en éste mundo,... hasta lo más hermoso,... hasta lo más molesto y doloroso.
Hoy mirando una estrella, sentí aquello que se fue... Y descubrí que en ella están los sueños y aquel tiempo que se perdió algún día.
Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas... Que a veces nos sorprende... nos da felicidad, y a veces se transforma en lo peor que hay.
Mirando una de ellas, crecí un poquito más.
Aprendí a sonreír, y a ver la realidad.
Mirando una de ellas, pude ver la verdad: que no sirve el ORGULLO cuando existe AMISTAD; que no sirve LLORAR cuando algo se va; que no vale la pena aprender a CALLAR; que no existen FRONTERAS cuando tenemos VIDA y que aprender a ¡VIVIR, ES LO MEJOR QUE HAY!

Cuando muerde el dolor


Cuando nos muerde el dolor olvidamos toda la dicha vivida y nos parece que ya nunca podremos sonreir.
La traición de los que creíamos más fieles nos hace desilusionarnos de la amistad y caer en la duda.

La calumnia nos hace sentirnos como niños indefensos que cierran los ojos ante la amenaza y se encogen hasta la estatura del polvo.

Es como en las noches de insomnio en que parece que nunca llegará la madrugada.

Lo sabemos por experiencia. Y es cuando necesitamos regar con nuestras lágrimas la esperanza que en nuestro jardín ha de ser siempre la ultima flor que se marchita. Porque no hay noche tan larga capaz de detener un día nuevo. Ni "Hay mal que cien años dure".

Es bueno pensar cuando llueve que esa tristeza fecundará la tierra para la primavera.

Recordar que una salud radiante importa más que el tajo doloroso de un bisturí.

Cuando alguien nos insulta cobardemente y nos apedrea el huerto frutal, corremos el riesgo de olvidar que ese árbol volverá a florecer y a dar su fruto sin cansarse de dar.


A media noche la pena y la derrota. Cuando atardecer la desilusión se nos muere la risa como el sol.

Cuando se nos apaga una llama que hemos cuidado tanto para alumbrarnos en la tiniebla inevitable, es consolador y entusiasmante recordar que:

¡¡ SIEMPRE HAY UN MAÑANA !!

Títeres de las Personas, de las Circunstancias, de la Vida


Somos títeres de la vida cuando no actuamos, sino reaccionamos. Somos títeres de la vida cuando nuestros estados de ánimo fluctúan por circunstancias, personas, noticias, lo que sea!
Somos títeres de la vida cuando las noticias alarmantes, del cambio de clima, los anuncios catastróficos del fin del mundo nos hacen tomar decisiones estúpidas que no se compaginan con la realidad de un hermoso y maravilloso universo aquí y ahora!!!
Somos títeres de la vida cuando nuestros hilos invisibles son tirados por los demás y nosotros nos dejamos manipular inconsciente o conscientemente, por no tomar las riendas de nuestra propia vida y volar libres ...
Somos títeres de la vida cuando vamos por ahí rezongando, llorando, lamentándonos como si no fuésemos creados a imagen y semejanza del Creador…!!!
Somos títeres de la vida cuando creemos que hay un Dios allá arriba que nos creo débiles, sin libre albedrio, sin determinación, ni carácter para hacer realidad nuestros deseos y sueños anhelados…!!!
Somos títeres de las personas cuando lo que hacen, dicen y piensan sobre nosotros, ejerce un poder tal sobre nuestras vidas que la cambian a su antojo y voluntad…!!!
Somos títeres de la vida cuando nos olvidamos por completo de nuestro origen divino, hijos del Todo Poderoso, Creador del cielo y de la tierra!!!!
Somos títeres de la vida cuando no asumimos el poder de hacer nuestros sueños realidad…
Somos títeres de la vida cuando decides claudicar y morir aun cuando estés viviendo...

La maledicencia, la calumnia y el chisme


Deseo tocar en esta ocasión de un cáncer que se está extendiendo en forma alarmante en nuestra sociedad: La emisión de juicios, hablar de los demás es una práctica común, incluso aunque se tenga muy poca base y no tengamos argumentos, emitimos juicios en contra de las personas sólo por simples sospechas o por comentarios aislados, generados muchas por personas rencorosas y frustradas que se sienten aliviadas hablando mal de los demás.

Primeramente definamos algunos términos que debemos tener bien en claro:

De acuerdo al diccionario de la real academia de la lengua española, maledicencia es la acción o hábito de hablar en perjuicio de alguien denigrándolo.

La calumnia es aquella acusación falsa hecha con el propósito de causar daño.

El chisme se define como una noticia verdadera o falsa con que se murmura o se pretende difamar a una persona o en muchos casos a una institución.

La envidia es la tristeza causada en uno por el bienestar de otro. Envidia es avinagrarse porque alguien la está pasando mejor que uno, lo que sea que esto signifique: más dinero, fama, talento, etc.

Voy a empezar contándoles una pequeña historia que nos invita a reflexionar:

Un sabio fue visitado por un amigo que se puso a hablar mal de otro amigo del sabio, y este le dijo: “Después de tanto tiempo, me visitas para cometer ante mí tres delitos: primero, procurando que odie a una persona a la que amaba; segundo, preocupándome con tus avisos y haciéndome perder la serenidad; y tercero, acusándote a ti mismo de calumniador y malediciente”.

De la envidia nace el odio, la maledicencia, la calumnia, el chisme y la alegría causada por el mal del prójimo

Tanto daño puede causar la maledicencia que los libros sagrados de las principales religiones tales como la Biblia, el Torá de los judios y el Corán de los musulmanes la condenan, así veamos algunos ejemplos:

- Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano ... (Santiago 4:11).

- Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. (Efesios 4:31).

- Aquellos que amamos la vida y queremos ver días buenos, tenemos que refrenar nuestra lengua de hablar mal de los demás y de decir calumnias (Pedro 3:10).

- El sabio refrena su lengua, sólo el necio dice cuanto sabe y la consecuencia es dolor y dificultades” (Proverbios 9:14).

- La muerte y la vida están en poder de la lengua (Torá, Mishei 18,21)

- Quien se dedica a la maledicencia merece ser lapidado (Tora, Arajín 15,2)

- No difames a los tuyos (Torá, Vaikrá 19,15)

- Guarda tu lengua del mal y tus labios de decir mentira; apártate del mal y haz el bien, busca la paz y anda tras ella” (Torá, Tehilim 34,13-15).

- ¡Creyentes!, ¡Evitad conjeturar demasiado! ¡Algunas conjeturas son pecado! ¡No espiéis! ¡No calumniéis! (Corán, 49:12)

- ¿Sabeis quiénes son los peores de vosotros?, “Alá y su mensajero lo saben mejor”, “El peor de vosotros es que tiene dos caras, el que se presenta ante unos con una cara y ante otros con otra cara”. “A quien tenga dos lenguas en este mundo, Alá le pondrá en la boca el día de la resurrección dos lenguas de fuego”

La maledicencia, la calumnia y el chisme son propios de sociedades poco evolucionadas y es la falta de ética lo que nos hace ocuparnos más de la vida de los demás que de la propia, tal es así que pareciera que el chisme se ha convertido en el deporte favorito de muchos de nosotros. Hay gente que se pasa horas hablando o murmurando de otras personas, y muchas veces sin darse cuenta del error que están cometiendo, y lo peor es que ellos juran que no son chismosos. Otras veces el “error” es premeditado. Existen artistas consumados en desprestigiar y hablar mal de los demás, y en hacer correr bolas contra quien les cae mal, sin considerar el daño que causan a las reputaciones y a la honra de las gentes. También hay los que chismean sin maldad aparente, sólo para sentirse importantes, (¿no sabes la última?), y otros lo hacen maliciosamente, con la intención de causar daño a alguien en particular; puede ser por rivalidad, celos, competencia, enemistad, oposición, antagonismo, pugna, envidia, etc., todo ello empujado posiblemente por un gran complejo de inferioridad.

Se sabe que el rasgo principal del chisme es la mentira o la verdad dicha a medias, siendo parte importante, el infundio y la calumnia, y si a esto le añadimos que cada oyente, al momento de contárselo a otro, le agrega un poco más de sal de su propia cosecha, nos encontramos con monstruosidades que suelen acabar con el honor y la dignidad de una persona. Lo grave es que increíblemente se usa el chisme contra personas consideradas amigas, actuando con hipocresía y perfidia que nadie entiende.

Los seres humanos somos generalmente egoístas y nos centramos en nuestros propios problemas, pero cuando se trata de encontrar defectos y hacérselos saber a todo el mundo, ahí sí sabemos centrar la atención en los demás y dejar nuestro yo de lado. Todos somos expertos en las vidas ajenas; si hasta hay programas de televisión y personas que viven de eso.

¿Será que mientras nos ocupamos de hablar de los otros o de nuestros jefes no nos queda tiempo para mirarnos a nosotros mismos? ¿Descargamos en los demás nuestras propias frustraciones? ¿Hablamos de las carencias de éste o de aquél para no tener que afrontar las propias? ¿Nos escondemos en la broma y en sacarle filo a historias ajenas para no asumir nuestras propias incapacidades?

Cuando se genera un rumor, la bola va creciendo y cada persona por la que pasa va añadiendo algo de su propia cosecha y el mensaje original se ha convertido en algo irreconocible. ¿Se acuerdan del juego del teléfono malogrado? Después de pasar por varias personas el recado estaba totalmente tergiversado e irreconocible. Pues lo mismo pasa en muchas ocasiones en nuestra vida.

El daño causado por la maledicencia es muy difícil de reparar. No siempre nos damos cuenta del perjuicio. Se agravia, ofende y calumnia con un desparpajo increíble, si preguntamos a un chismoso de donde ha sacado esas expresiones, responderá: “lo escuché”, “me dijeron”, “se comentó en una conversación”, “me lo contó un amigo”. En muchos casos la maledicencia se basa en afirmaciones sin sentido, pero una vez que han sido pronunciadas causan un daño difícil de reparar.

Los chismes son informaciones deformadas, que tienen un ciclo similar a los rumores: nacen como si fueran seres vivos, se desarrollan y mueren. Incluso pueden reencarnarse con nuevos bríos o hasta con nuevo cuerpo. El chisme es producto de la convivencia social y se aprende con el tiempo, y todos de alguna forma lo hemos practicado.

Un comentario infundado generalmente está constituido por una serie de mentiras o exageraciones que tal vez lleguen a perjudicar a uno o varios individuos, dependiendo de la intención de quien lo genera.

La estructura del chisme lo conforman: el chismoso, el receptor de la habladuría y la víctima, de que se habla en forma negativa y sin fundamentos. Esto puede ir desde una simple crítica hasta la invención de toda una historia en torno a un sujeto determinado. O sea, se juega también a intentar cambiar la realidad. Instituciones como la nuestra se convierten en verdaderos campos de espionaje entre sus trabajadores, la inseguridad se intensifica, se pierde la confianza entre los compañeros, se traicionan, se utilizan, compiten, se crean ambientes en los que se siente que se camina entre vidrios.

El que murmura hace daño a tres personas, a él mismo, al que escucha sin desmentir al hablante, y a la persona de quien se murmura. Si se tiene algo que reprochar a alguien, él es la primera persona que debería escuchar el reproche, pero lamentablemente por la falta de sinceridad que nos caracteriza, el malediciente se encuentra con el compañero, le sonríe y le saluda con palabras amables y hasta le adula, para después, apenas despedido, comenzar, de una manera u otra a hablar mal de él.

En el caso de la calumnia, ésta es considerada como un modo de difamación que destruye a la persona afectada, no sólo por las heridas que produce, sino por la dificultad de repararlas. Aunque a uno le importe poco la opinión ajena, la calumnia abre las puertas a la duda. La calumnia tiene su mejor cómplice en el “piensa mal” y hace tambalearse hasta las más firmes convicciones acerca de la rectitud o la honradez de una persona, incluso una vez aclarada la mentira. Se sabe de amistades a prueba de bombas que han sucumbido al insidioso enredo de las maledicencias deliberadas; el veneno de la calumnia ha roto parejas y ha desmembrado familias, igual que ha provocado depresiones y sembrado discordias irreparables.

Antiguamente el honor y la honra eran los bienes más preciados de las personas y su pérdida se consideraba irrecuperable, y cuando alguien ofendía el honor y la honra de un individuo, esta ofensa se lavaba con sangre generalmente en un duelo. En nuestros días estos conceptos pareciera que han quedado anticuados y lo que ofrecemos a nuestros jóvenes es una sociedad en la que todo se puede comprar y vender, donde prima la mediocridad y la falta de valores morales.
Jorge Luis Alcázar del Castillo

Burlandose del Moribundo



Cierta vez, cuando yo estaba en la China, entré en una ciudad, y una gran muchedumbre me cerraba el paso. Miré para ver lo que acontecía y vi que estaban apedreando a un hombre; como no podía pasar, tuve que presenciar aquella escena.Estaban matando a un hombre arrojándole piedras en la cabeza, en el pecho y las piernas, y despedazaban aquel cuerpo arrancándole la carne. Mientras mataban a ese hombre mucha gente miraba y las mujeres se reían.
Esto quebrantó mi corazón; yo nunca había visto tal cosa.
Algunos decían que el apedreado era un ladrón; pero ninguno sabía si era cierto. Y mientras corría sangre humana la gente se reía.
Esto es lo que hicieron al pie de la cruz: cuando el gloriosos Príncipe del cielo estaba muriendo, los seres humanos reían. ¿Y el mundo ha cambiado? ¡No! Los hombres, el mundo, están burlándose y todavía escupen y escarnecen el sacrificio de Cristo, burlándose de su sangre preciosa. Cristo estaba colgado en la cruz y el mundo reía al pie de ella.

viernes, 30 de enero de 2009

A Pesar de Todo.

SONRIO Auque la vida me golpee…Aunque no todos los amaneceres sean hermosos…Aunque se me cierren las puertas…Sonrío.
SUEÑO Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento…Porque quizás mi sueño pueda cumplirse…Porque soñar me hace feliz.
LLORO Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón…Porque mi angustia decrece, aunque solo sea un poco…Porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia.
AMO Porque amar es vivir…Porque si amo, quizás reciba amor…Porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca…
COMPARTO Porque al compartir crezco…Porque mis penas compartidas, disminuyen…Porque mis alegrías se duplican.
¡Sonrío, sueño, lloro, comparto, vivo! …
Cada día doy gracias a Dios porque puedo hacer estas cosas.Doy gracias a Dios porque me da la oportunidad de vivir un día más...

miércoles, 28 de enero de 2009

No lo hagas

Nunca digas te amo si en verdad no te importa.
Nunca hables de tus sentimientos si en verdad no existen.
Nunca tomes la mano de alguien si vas a romper su corazon.
Nunca veas a los ojos si todo lo que haces es mentir.
Nunca digas hola si realmente te iras.
Nunca digas por siempre por que por siempre haras llorar.
No esperes una sonrisa para ser gentil.
No esperes ser amado para amar.
No esperes estar solo para reconocer el valor de un amigo.
No esperes el mejor empleo para empesar a trabajar.
No esperes tener mucho, para compartir un poco.
No esperes llegar ahi para recordar un consejo.
No esperes el dolor para rezar una oracion.
No esperes tener tiempo para poder servir.
No esperes el mejor momento para decir un te quiero.
No esperes ser herido, para pedir perdon ni una separacion para reconciliarte.







lunes, 26 de enero de 2009

Tristezas del corazón.

¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?
Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación.
Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad. Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes, los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros".
Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.
Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.
El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado.
Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan ya no queremos saber nada, estamos deprimidos y con un constante dolor de piernas, nos pesan tanto como para poder dar un paso más.
Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor.

domingo, 25 de enero de 2009

Hay días en nuestra vida

                                 Hay días en nuestra vida, que nos cuesta sonreir; en que las horas, no pasan como de costumbre, sino que pesan, duelen. Y la reflexión y la confusión, no te llevan a ningún lado.
Es como si nuestra alma, se hubiera ido fuera de nosotros. Que no encontráramos dentro nuestro, ningún espacio donde exista paz.
Y preguntamos ¿por qué tener que sufrir en la vida?, para luego comprender que:Sufrir es aprender; y aprendiendo, se empieza a crecer; y creciendo, a sentirse mejor; y al sentirse mejor, se puede mirar hacia atrás; y mirar hacia atrás, es como ver una escena ya terminada.Todo termina, algún día.
Y se puede mirar hacia adelante, para comenzar nuevamente. Y cuando se llega a ese momento, es posible abrazarse a uno mismo, encontrarse y sonreir.
En la vida, hay muchos momentos difíciles, pero todo termina algún día, y las horas se llenan de luz y de vida, y el viento comienza a soplar a tu favor.
Todos los que compartimos este momento, deseamos, sinceramente, lo mejor, y esperamos que el viento, sople, nuevamente, a favor.

Cuatro Formas de Tolerancia.

La mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.
Hay cuatro principios para la tolerancia:
1. No responder a las blasfemias
Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.
2. Mantenerse calmo frente a los infortunios
Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.
3. Compasión frente al odio
Frente al odio de otros no debemos responder igualmente con odio, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica.
4. Gratitud frente a las difamaciones
Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia.
El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, opresiones.

Tus Palabras.

Si dices eres importante para mi, estás haciendo feliz a otro. Y se te regresa a ti como bumerang. Pero si le dices "no me importas", le lanzas dagas a su corazón. Esas dagas se te regresan a ti también. Por una extraña razón, el Ser Supremo nos ha diseñado para que conforme a nuestras palabras, sean nuestros sentimientos y nuestro destino. Porque las palabras, no describen las cosas que vez… Son el eco de tu interior. Yo podría preguntarte ¿Qué opinas de la lluvia? Y si me contestas "Es triste" me estás diciendo que tu eres triste. Es el eco de tu alma. Y si me respondieras "me da paz y me relaja" me dices que hay paz en tu corazón. "Nada hay que entre en el hombre de fuera de él que pueda contaminarlo; mas las cosas que proceden del hombre son las cosas que contaminan al hombre"... Tus palabras y solo ellas, son la que forman tu ánimo interior. Solo lo que sale de tu interior tiene el poder de herir o sanar. Mensaje: si, tus palabras tienen poder, tienen el poder para dibujar una sonrisa en una persona que este triste, para guiar a una persona que esta confundida, para hacer que retornen los ánimos caídos de una persona que había decidido ya no seguir luchando. Así que… Habla tan solo cuando tus palabras sean mas dulces que el silencio! Sino, ¿de que sirve hablar? ¿Para hacer daño? ¿Para mentir? piénsalo, no tiene sentido. Hagámoslo por nosotros y luego por los demás.

martes, 20 de enero de 2009

Fácil y Difícil


                                      Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño.
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
Fácil es saber que estas rodeado por personas queridas.
Difícil es saber eso y sentirte solo...
Fácil es tropezar con una piedra.
Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...
Fácil es prometerle a alguien algo.
Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y solamente hacerlo...
http://www.reflejosdeluz.net/Pensamientos/P.%20Facil%20y%20dificil.htm